viernes, septiembre 16

Round Maize Loaf



Días atrás cayó en mis manos un libro de gerencia y tuve que acudir al diccionario ingles/español para entender que los ejecutivos modernos ya no acuerdan reuniones con el objeto de discutir ideas como Dios manda, sino que ahora asisten a un brainstorm, en donde el top management a full time realiza un follow up del cash flow, luego de lo cual toman un break “a base de” jugo y cachitos antes de proseguir con el merchandising.
Lejos de sumar mi voz a las críticas blandidas por los puristas del lenguaje, creo que mentar con anglicismos cosas y acciones que bien podrían ser aludidas en español, es una sana costumbre, ilustrativa de que quienes así se expresan saben de lo que hablan y que no vengan a asomar sus narices los improvisados en la materia, que de paso quizá hasta hayan olvidado cómo se pronuncia correctamente el what´s your name? de bachillerato. Sin mencionar que, en esta economía tan deprimida, decir in-sourcing en vez de “que lo haga la secretaria” confiere al encuentro entre ejecutivos un aire trasnacional que ríete de Microsoft.
Es más, soy un convencido de que el uso de anglicismos no debe limitarse sólo a los businessman e invitados al Show de Cristina, sino que toda ama de casa, empleado público, cachita, panadero y conserje que acaricien el deseo, hoy compartido por muchos, de marcharse del país, están en la libertad de incluir extranjerismos en su habla cotidiana con el fin de establecer residencia verbal en la tierra de sus sueños, amén de imbuir la plática en un matiz IESA acorde a la gravedad de estos tiempos.
- Eficiente servidora, cuánto es la tarifa por posicionar ad-hoc tu imagen corporativa –podría inquirir el cliente potencial a la meretriz free lance (aquella que trabaja por su cuenta bajo un semáforo, no en un joint venture acicalado con bombillos rojos y rocola de fondo), y quien respondería al requerimiento de su mercado meta de la siguiente forma: “Pay-per-view antes del grosso modo… ¿tienes suficiente cash per capita? Porque yo gratis no testeo”.
- Compadre, tengo que courier a casa porque sino mi mujer me resetea –se despedirían los caballeros a mitad de un lady´s night (atención al detalle, “lady´s night”: ya la noche parece haber emprendido su viaje hacia otra lengua, hacia otros sueños).
- Ay, mainframe, pero no te olvides que la cuenta va fifty-fifty –formularía el interlocutor una aclaratoria a tono con la pujante globalización.
- ¡Muy beautifull, no! Qué horas de llegar a in-home son éstas –diría más tarde la señora con la cara empastelada de face cream y empuñando el roller de amasar.
- Chica, sólo salí un rato con el newsgroups de la oficina.
- Ese no es el power point, sino que se te nota a leguas el efecto tequila. ¡Pero esta noche te sale self-service!
- No seas tan proactiva y deja el brief que aquí te traigo unas arepas.
- ¿Arepas? ¡Hasta cuándo arepas! Yo lo que quiero son round maize loaf.

2 comentarios:

Javier dijo...

Esa lluvia de terminos y ese hablao en Espanglish es comun en nosotros los ingenieros industriales que trabajamos en la empresa privada

Javier dijo...

Esa lluvia de terminos y ese hablao en Espanglish es comun en nosotros los ingenieros industriales que trabajamos en la empresa privada