25 junio 2006

A Goldar con cariño



Nuestro destino es tan precario como el de las viejas estrellas de cine, pero no de ésas que, en el hervor de su gloria, hallaron la muerte en un accidente automovilístico o en un frasco de barbitúricos para eternizar su leyenda en la memoria de las multitudes; no, nuestro destino guarda mayor correspondencia con el de esas otras celebridades que algún día fascinaron a las masas hasta que el sobrepeso envolvió sus talles y el tiempo echó de sus rostros la tersura. Como estos últimos, nosotros también fuimos relegados; en el mejor de los casos, confinados a la extravagante nostalgia de algunos fans que gustan coleccionar rarezas extraídas de los viejos estudios de cine y televisión.
Claro, nunca fuimos hermosos, puesto que en la fealdad radicaba nuestro encanto, y era el grado de fiereza demostrado en pantalla una virtud proporcional al estremecimiento sufrido por los más chicos sobre las butacas del cine, o a la vehemencia con que los novios, fingiéndose aterrorizados, se tomaban de las manos cada vez que nosotros emergíamos desde el proyector para deshacer a dentelladas ciudades en miniatura. Llegábamos desde el fondo del mar o de la oscuridad del espacio para abatir la raza humana y apoderarnos del planeta; pero también, ya sea por efecto de la radiación o de una sustancia vertida accidentalmente sobre el lomo de una larva, nos abríamos paso desde algún húmedo sótano de la metrópolis.
Dirán que el argumento no ha variado en todos estos años, y así es, pero los avances de la técnica (primero mecanismos hidráulicos y ahora veraces efectos concebidos desde un teclado) educaron la credulidad del espectador cuyos nervios ya no se crispan ante los trajes de goma espuma, las costuras asomadas bajo las axilas del leviatán o la cremallera deficientemente zurcida sobre nuestras espaldas. Y aunque algunos entusiastas del oriente persistan en filmarnos con ingenua obsesión, para el resto del mundo que una vez gobernamos hoy somos motivo de risa y lo que es peor, hasta de ternura, y es sabido que a los monstruos se nos permite cualquier flaqueza, menos inspirar ternura. El ego, no obstante, sobrevive al naufragio, y como toda vieja estrella de cine confiamos en que a la vuelta de la esquina espera ciertamente la reaparición gloriosa
Algún guionista sagaz debe estar madurando la idea, quizá a partir de un rayo catódico o de una manipulación de átomos que regrese a la vida a los viejos monstruos de caucho y yeso, rescatándonos del ridículo para desafiar cuerpo a cuerpo a los actuales advenedizos, aliens, dragones, tiranosaurios y demás engendros concebidos digitalmente, hasta conquistar la victoria acariciada durante nuestra permanencia en el exilio: recobrar, junto al dominio del planeta, la admiración y el arrobo de la audiencia reunida en la noche de una sala de cine. Aunque un desafío ya nos ocupa actualmente. Marginados en las trastiendas de los viejos estudios cinematográficos donde un día fuimos echados, libramos una última y fiera batalla, esta brutal lucha a muerte contra el hongo y las polillas.

4 Comments:

Anonymous Luis Nouel Trenard said...

Es difícil encontrar nostálgicos de Goldar. O tenía muy poco rating o se borró de las memorias al mismo tiempo que salió de las pantallas.
Sin embargo los japoneses lo recuerdan -y mucho- como un antecesor magnífico de la guerra de robots que vino luego. Hace algún tiempo escribí un TOP5 en el que metía a Goldar entre mis preferidos. Si quieres echarle una ojeada: http://www.panfletonegro.com/sesentaysiete/topfive.shtml

6:36 AM

 
Anonymous Anónimo said...

Hola, mi nombre es Deci Raquel Oronoz, vivo en Sn Felix-Venezuela, deseo que volvieran a pasar la serie de moustros del espacio o porlo menos como consigo el video, por que toda mi vida he sido fans de goldar. mi correo es decioro@hotmail.com
gracias

11:13 PM

 
Anonymous raquel oronoz said...

Me gustaria dejar esta ilución infantil a mis hijos, nada me hizo tan feliz en mi niñez como ver esta serie (moustros del espacio), y me gustaria que mis hijos disfrutaran de ver la familia goldar.

11:20 PM

 
Anonymous El Gato Felix said...

Hola a mi me encanta Goldar (Moustros del Espacio) pero me dijeron ke al parecer durante el terremoto del 85 en el DF se perdieron las series dobladas, por eso solo las encuentras en inglès.

5:23 PM

 

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