25 febrero 2006

Contrato conyugal




Cosa muy buena el reciente anuncio presidencial orientado a asignarles un salario a las amas de casa en estado de necesidad. Pero ¡cuidado!, que esta meritoria iniciativa podría conducir a una serie de peticiones gremiales por parte de las doñitas ahora interesadas en convertir (como ya ocurre en muchos hogares) la relación matrimonial en un contrato laboral ajustado más o menos a las siguientes condiciones: “Entre los ciudadanos Josefina de Cubillán, civilmente muy hábil y quien en lo adelante se denominará “La Contratada”; y Romualdo Cubillán, de este domicilio, y quien en lo adelante se denominará “El Contratante”, se acuerda celebrar un convenio regido por las cláusulas citadas líneas abajo:
1°. El salario mínimo de La Contratada consistirá en el salario íntegro de El Contratante, quien de negarse a hacer entrega del cheque quincenal será penalizado por aquélla con la aplicación del rodillo de amasar justo en el hueso esfenoide izquierdo.
2°. La jornada laboral de La Contratada no podrá exceder de las 6 horas diarias, a partir del momento en que fríe la primera empanada matutina, hasta que recoge del piso del baño el último interior. La Contratada disfrutará de un lapso de 4 horas destinadas a la actividad cultural consistente en la contemplación del bloque dramático de telenovelas vespertinas.
3°. Las tareas domésticas se circunscriben a 4 únicas áreas: cuidado de niños y ancianos, limpieza, costura y preparación de alimentos. En caso que hubiere asignaciones extraordinarias, tales como extracción de los potes de basura a la calle o el arreglo de tubos echados a perder, éstas deberán ser remuneradas con 8 unidades tributarias. Para la realización de dichas tareas, La Contratada deberá contar con la asistencia de mano de obra calificada, llámese cachifa, cuya edad y talla de vestir en ningún caso serán menores a los de La Contratada.
4°. El Contratante se compromete a cancelar a La Contratada gastos de representación equivalentes al 80% del salario mínimo urbano, destinados a hacerse las mechitas y la manicura en la peluquería, que a los efectos servirá como sede sindical para la defensa de los derechos e intereses del gremio.
5°. La Contratada disfrutará de derecho a huelga en caso de que El Contratante se presente a altas horas de la noche con tufo a caña.
6°. Para la resolución de controversias se contará con el arbitraje de una Comisión Tripartita de categoría cuasi judicial integrada por la mejor amiga, la comadre y la madre de La Contratada.
7°. En caso de quiebra de El Contratante, La Contratada será declarada dueña universal de los bienes embargables de la contraparte, pudiendo dar por terminada la relación de trabajo y declararse agente libre.
Parágrafo Único: A los 15 años de antigüedad y/o tras cumplir los 40 de edad, La Contratada podrá acceder a su jubilación y debida pensión, luego de lo cual no estará obligada a sancochar ni un solo huevo o fregar un plato, pudiendo acudir a la Inspectoría del Trabajo en caso de que no se le sirva el desayuno en la cama los días domingo o que El Contratante incurra en cualquier otra práctica patronal injusta.

4 Comments:

Blogger La Hija de Zeus said...

Ja ja.. eso ya lo tienen!!

12:31 PM

 
Anonymous Anónimo said...

gracias por hacerme sonreir

1:12 PM

 
Blogger karmalu said...

Me parece el mejor contrato que he leido en mi vida...Lo firmo, lo firmo...ja,ja,ja,

12:53 AM

 
Blogger Marciana said...

Me gusta tu post y me lo estoy fumando de a poquito, pero no me ha gustado este artículo, es un tanto machista e injusto con las amas de casa, con perdón a tus posibles intenciones y lo gracioso que es lo escrito.

3:38 PM

 

Publicar un comentario

<< VOLVER A PAGINA PRINCIPAL

 
agregar a tus favoritos | recomendar esta página | página de inicio